Es la historia de unas piezas metálicas que esperan al aire libre y, en consecuencia, se desgastan y estropean demasiado rápido... Este era el problema al que se enfrentaba uno de los mayores proveedores de soluciones de elevación del mundo. Pero la historia tuvo un final feliz: una cubierta de 300 m² ofrece ahora refugio a estas grúas amenazadas…

Cubierta para proteger piezas metálicas
Cubierta para proteger piezas metálicas
1/2

¡Todos a cubierto!

Tras la adquisición de un primer pabellón Spaciotempo, la empresa cliente informó de una nueva necesidad: proteger piezas metálicas destinadas a la fabricación de grúas y ascensores, almacenadas al aire libre, expuestas al calor y a la lluvia. Expuestas por los cuatro costados, estas piezas metálicas se desgastan y degradan rápido, demasiado rápido. Para el fabricante, ¡es un tema urgente! Hay que encontrar una solución para proteger estos elementos bajo techo. Pero hay varios impedimentos: la cubierta debe instalarse en un espacio limitado, entre un edificio existente y una vía de paso, en un lugar que, además, tiene un desnivel bastante irregular.

Un servicio a medida…

¿Cómo construir una cubierta de 300 m² sobre una pendiente para nada lineal y en desnivel? Los equipos de Spaciotempo estudiaron el asunto y optaron por adaptar un pabellón Neivalu. Un topógrafo realizó primero un estudio altimétrico del terreno para obtener mediciones precisas. Sobre la base de esos datos, se ajustaron las dimensiones de los postes. Para compensar la pendiente, su altura varía, desde los 5 metros de altura del más corto hasta los 5,44 metros del más largo. Las dimensiones del pabellón clásico Neivalu también se adaptaron al espacio disponible: se optó por una anchura de 6 metros. Por último, dado que el centro de producción estaba situado cerca de un centro clasificado como patrimonio francés, Spaciotempo tuvo que buscar colores de revestimientos y tejados acordes a las exigencias estéticas.

¡Circulen!

La cubierta debía almacenar el mayor número posible de piezas metálicas, pero también facilitar la circulación de las carretillas que acuden a depositar o recoger estas piezas. Para atender estas dos exigencias, Spaciotempo propuso abrir por completo la cubierta a lo largo de sus 50 metros de longitud, sin utilizar los habituales cables de contraviento de sujeción en forma de X, que bloquearían el paso hasta el suelo. Se sustituyeron por pórticos de 1,30 m de altura, situados a nivel del tejado. Así se facilitó la circulación de las carretillas sin renunciar a la protección frente al viento.

Una semana de obras a contrarreloj

A pesar de los retrasos en el suministro, debido a las dimensiones específicas de la estructura, el proyecto se culminó ocho semanas después de acordarse. En tan solo una semana de obras se construyó un pabellón de 300 m², respetando las máximas exigencias de seguridad solicitadas por el cliente.
Desde entonces, las futuras grúas pueden ver la lluvia caer sin mojarse, bien protegidas bajo una acogedora cubierta.

Especificaciones técnicas del pabellón

  • Tipo: cubierta Neivalu
  • Dimensiones (ancho x largo x alto): 6 m x 50 m x 5 m
  • Tejado: membrana de una sola capa
  • Fachadas: revestidas en 1,50 m

Los puntos fuertes de Spaciotempo para este proyecto

  • Sus habilidades técnicas, que le permiten adaptarse a necesidades específicas.
  • Su capacidad para cumplir plazos muy ajustados
  • Su experiencia con pabellones dedicados al almacenamiento, lo que le permite encontrar soluciones para mejorar las capacidades de almacenamiento y circulación.